TRACTORES CONTRA EL ACUERDO: CAMPO EUROPEO Y MERCOSUR EN PIE DE GUERRA
El acuerdo más grande (y más polémico) de la historia
Imaginate un matrimonio que tardó 26 años en llegar al altar. Eso es el acuerdo UE-Mercosur. Firmado oficialmente en Asunción (Paraguay) en enero de 2026, este pacto crea una de las zonas de libre comercio más grandes del planeta: 720 millones de personas y cerca del 25% del PIB mundial. El acuerdo prevé la eliminación progresiva de aranceles sobre más del 90% de los bienes intercambiados, con plazos de hasta 10 años para exportaciones del Mercosur y hasta 15 años para las de la UE.
Entre las concesiones clave: la UE abrirá cupos de 99.000 toneladas adicionales de carne vacuna, además de contingentes para aves de corral, carne porcina, azúcar, etanol, arroz, miel y maíz. A cambio, el mercado sudamericano —históricamente cerrado— se abrirá para productos europeos como maquinaria, automóviles y equipos eléctricos.
La furia del campo europeo: tractores en las capitales
El campo europeo no está para festejos. El 18 de diciembre de 2025, miles de agricultores bloquearon el centro de Bruselas con tractores durante una cumbre de líderes europeos. El 11 de febrero de 2026, la escena se repitió en Madrid, donde cientos de tractores y miles de agricultores tomaron el centro de la ciudad convocados por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos.
¿Qué reclaman? Básicamente tres cosas:
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Competencia desleal: los productos del Mercosur se producen con costos significativamente menores, menores exigencias ambientales y laborales, y el uso de pesticidas y hormonas prohibidos en Europa.
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Recortes en la PAC: la futura Política Agrícola Común prevé reducir significativamente las ayudas al sector.
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Falta de reciprocidad: no existen mecanismos que obliguen a los productos importados a cumplir los mismos estándares sanitarios y ambientales que los europeos.
Las organizaciones agroalimentarias europeas, junto con defensores ambientales y laborales, han calificado el acuerdo como "una traición a los agricultores, trabajadores y consumidores".
La otra cara: el Mercosur también tiene quejas
Pero atención, porque la molestia no es exclusiva de Europa. Desde el Mercosur, voces autorizadas argumentan que la verdadera competencia desleal viene precisamente del lado europeo. ¿La razón? Los subsidios agrícolas de la PAC, que en el período 2021-2027 ascienden a 387.000 millones de euros (unos 460.500 millones de dólares) .
Como lo explicó el ex embajador paraguayo Rigoberto Gauto en un artículo de opinión en ABC Color: "Nuestros agricultores tienen mucho más predicamento para protestar por deslealtad ante la Unión Europea". Los números hablan: el 70% de esos subsidios va al 20% de los productores agrícolas más grandes, y el 3% de las explotaciones controla el 50% de las tierras de cultivo europeas .
En otras palabras, mientras los agricultores europeos salen a la calle gritando "competencia desleal", los productores del Mercosur producen sin subsidios y aún así deben competir con una Europa que inunda mercados internacionales con excedentes a precios artificialmente bajos .
POR QUÉ IMPORTA ESTA NOTICIA
Este acuerdo no es solo comercio entre bloques. Para Paraguay, el presidente Santiago Peña lo calificó como "el más grande de la historia de la humanidad" y señaló que el país se perfila como uno de los principales beneficiados, especialmente en carne y granos. Se proyecta una apertura de mercado sin precedentes para el sector agropecuario paraguayo, con la habilitación de cupos de carne vacuna que tendrían un "impacto muy significativo", según la Asociación Rural del Paraguay.
A nivel regional, podría impulsar un crecimiento del 37% en las exportaciones españolas hacia el Mercosur, y asegurar a la UE acceso a minerales críticos para la transición energética como litio, grafito y níquel.
ANÁLISIS CRÍTICO
Aquí hay que ser honestos: ambos lados tienen razón y ambos exageran.
Los agricultores europeos tienen un punto legítimo: es difícil competir cuando tu rival puede usar pesticidas que a vos te prohibieron y paga salarios mucho menores. Pero también es cierto que muchos de esos agricultores que protestan son la cara visible de un sistema donde los grandes terratenientes —incluyendo aristócratas y multinacionales como Nestlé— se llevan la tajada más grande de los subsidios .
Del lado del Mercosur, la oportunidad es enorme, pero hay que ser realistas: sin infraestructura logística adecuada, el acuerdo puede quedar en papel. Como señaló un análisis de Infobae, "su impacto dependerá de una logística eficiente que transforme la apertura comercial" en resultados concretos.
La Comisión Europea no hizo bien su trabajo político: firmó un acuerdo que sus propios parlamentarios luego frenaron, proyectando una imagen de poca seriedad como socio comercial.
ANTECEDENTES
Las negociaciones UE-Mercosur comenzaron formalmente en 1999. Un primer acuerdo político se alcanzó en 2019 pero nunca se ratificó, principalmente por presiones ambientales relacionadas con la deforestación del Amazonas y la resistencia del lobby agrícola europeo liderado por Francia. Los países del Mercosur, frustrados por la lentitud, crearon alianzas alternativas y Paraguay, como miembro del Grupo de Cairns desde 1986, viene presionando por reformas al comercio agrícola en la OMC .
SITUACIÓN ACTUAL
El acuerdo fue firmado en Asunción en enero de 2026, pero el 21 de enero, el Parlamento Europeo lo frenó con una votación ajustada de 334 a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, remitiéndolo al Tribunal de Justicia de la UE para evaluar si respeta los tratados europeos. El 11 de febrero, masivas protestas en Madrid volvieron a poner presión sobre el tema. El Parlamento Europeo aprobó salvaguardas para proteger a los agricultores ante una posible aplicación provisional del acuerdo. El proceso de ratificación podría durar meses o incluso años.
QUÉ PODRÍA PASAR
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Escenario optimista: El Tribunal de Justicia de la UE avala el acuerdo, se implementan salvaguardas creíbles para el sector agrícola europeo, y el tratado entra en vigor gradualmente. Paraguay y el Mercosur obtienen acceso real al mercado europeo.
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Escenario de estancamiento: El proceso judicial se extiende, las protestas continúan, y el acuerdo queda en un limbo similar al de 2019-2025. Mientras tanto, el Mercosur acelera acuerdos con otros bloques como Indonesia, Vietnam y Emiratos Árabes.
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Escenario pesimista: Francia y Polonia logran bloquear definitivamente la ratificación, el acuerdo muere, y la UE pierde credibilidad como socio comercial justo cuando más necesita diversificar sus mercados frente a las políticas proteccionistas de Trump.

