Hace más de un siglo, Domingo Faustino Sarmiento, una figura controvertida en Paraguay, publicó "Facundo o Civilización y barbarie" (1845). Sin juzgar su legado ni el contenido del libro, esa dicotomía nos recuerda una verdad innegable: cuando la civilización se desvanece, la barbarie emerge. Obras modernas como "Civilización o barbarie" de Ernesto Ottone (2001), que explora la globalización y la cultura, refuerzan esta idea, pero la referencia de Sarmiento sigue siendo emblemática.
Un antídoto contra la destrucción y el pesimismo
Al contemplar la crisis sin precedentes en Europa —política, económica y social en los últimos 50 años—, surge una pregunta ineludible: ¿qué ocurre cuando la civilización se desvanece? En este mundo polarizado por narrativas de declive inevitable, emerge la Alliance for Responsible Citizenship (ARC), una organización internacional fundada en 2023 para unir voces conservadoras y proponer políticas arraigadas en valores occidentales tradicionales. Cofundada por el psicólogo canadiense Jordan Peterson, la baronesa británica Philippa Stroud y líderes como Sir Paul Marshall, ARC actúa como antídoto al pesimismo global. Promueve una visión de prosperidad, responsabilidad individual y colectiva, y un sendero ascendente hacia un futuro libre de tiranía y desolación ideológica. Con sede en el Legatum Institute, un think tank pro-mercado libre, ARC se erige como centro intelectual para el resurgimiento de la derecha, atrayendo a miles en conferencias anuales como las de 2023 y 2025 en Londres, donde políticos, académicos y empresarios debaten soluciones prácticas.
El impacto de ARC en el mundo de las ideas es profundo: desafía el "declinismo" —la creencia fatalista de que el progreso humano está condenado— y propone un renacimiento cultural y político fundado en la fe en el futuro de Occidente. En sus foros, se abordan temas cruciales como la tecnología emergente y sus riesgos, desde la inteligencia artificial que amenaza la privacidad y el empleo humano hasta el control digital que socava la autonomía individual. ARC insiste en regular estas innovaciones con responsabilidad, equilibrando el progreso con principios éticos para prevenir distopías tecnológicas. Otro eje central es la defensa de la cultura occidental contra ataques como el "wokeismo" o ideologías progresistas radicales, que fomentan divisiones víctima-opresor y erosionan pilares como la familia nuclear y la meritocracia, poniendo en jaque las libertades fundamentales y los valores éticos que sostienen sociedades pacíficas.
La locura ambientalista, anti-humanismo vestido de piedad
Entre los peligros ideológicos que ARC resalta está la "locura ambientalista", que alude al extremismo ecológico imponiendo límites drásticos al crecimiento económico sin ponderar su impacto en el desarrollo humano, como restricciones energéticas que perpetúan la pobreza en países emergentes. La organización defiende un ambientalismo responsable: reconocer la energía como motor del progreso mientras se ejerce una mayordomía humana responsable sobre el planeta, cuestionando políticas "verdes" motivadas por ideología más que por evidencia. Además, ARC alerta sobre la pérdida de libertades públicas, como la erosión de la libertad de expresión bajo censuras digitales y culturales, y el avance de regímenes autoritarios que restringen derechos individuales en nombre de la "seguridad" o la "equidad". Estos debates generan controversia —críticos lo tildan de foro anti-climático y elitista—, pero inspiran movimientos globales para reconstruir las bases de la civilización, impulsando la acción ciudadana voluntaria y el sacrificio personal por el bien común.
En el núcleo de ARC se encuentra Jordan Peterson, psicólogo clínico, autor y conferencista cuya influencia ha sido clave en su fundación y crecimiento. Reconocido por best-sellers como "12 Rules for Life: An Antidote to Chaos" (2018), con millones de copias vendidas globalmente, y por su estatus como profesor emérito en la Universidad de Toronto, Peterson ha recibido premios como "Intelectual Público del Año" de organizaciones conservadoras y nominaciones académicas por sus aportes a la psicología y la filosofía. Su carrera, no obstante, está signada por batallas por la libertad de expresión: en 2016, se opuso a la ley canadiense C-16, que imponía el uso de pronombres de género preferidos, argumentando que equivalía a una compulsión del habla y un atentado contra la libertad individual. Esto le acarreó protestas, intentos de censura universitaria y amenazas, pero lo consolidó como defensor global de la libre expresión, incluso afrontando suspensiones temporales de su licencia profesional en 2023 por críticas a políticas "woke". Para Peterson, ARC es una plataforma para ampliar estas luchas, fomentando un discurso responsable que combata la autocensura y el radicalismo ideológico.
En resumen, ARC es un llamado urgente a preservar y revitalizar los pilares de la sociedad occidental, confrontando riesgos tecnológicos, ideológicos y ambientales con visión y coraje. Aunque detractores lo acusan de conservadurismo elitista, sus defensores lo ven como faro de esperanza en tiempos turbulentos, inspirado en figuras como Peterson que afirman: el declive no es inevitable si asumimos nuestra responsabilidad colectiva, defendiendo valores éticos y libertades que aseguren culturas de paz, bien y verdad.

