El antecedente: la oferta a American Airlines
Antes de que Gol entrara al cuadro, hubo otra aerolínea sobre la mesa. Y otros números.
Según la aclaración del embajador Leite, en octubre de 2025 el gobierno paraguayo, a través de la DINAC y con respaldo del presidente Santiago Peña, le ofreció a American Airlines la suma de USD 5 millones fijos más beneficios como apoyo para establecer la ruta directa Asunción-Miami con cuatro frecuencias semanales.
American Airlines no aceptó.
Eso es un dato que no había circulado públicamente hasta ahora. El Estado paraguayo estaba dispuesto a poner cinco millones de dólares fijos para abrir la ruta, por un periodo de tiempo, que no se aclara.
Sin condicionantes. Sin cláusulas que ataran el pago a resultados. Apoyo directo para que la aerolínea estadounidense más grande del mundo aceptara conectar Asunción con Miami sin escalas.
Observación: No está aclarado si es un pago por año, por semestre o por mes, pero definitivamente es por un periodo de tiempo, cómo todo contrato.
Pero la aerolínea se negó.
El esquema con Gol: cómo era realmente.
Con American caido, el Embajador Leite buscó alternativas. La conversación llegó a Gol Líneas Aéreas. Y ahí se armó un esquema muy distinto al primero.
Estos son los números que el propio embajador detalló:
- Techo máximo: USD 300.000 por mes
- Duración: un año, no permanente
- Condición: solo se pagaba si la ruta generaba pérdidas operativas verificadas
- Mecanismo: cláusulas específicas de control para verificar esas pérdidas
- Contrapartida: Gol operaría cuatro frecuencias semanales Asunción-Miami ida y vuelta
La diferencia con la oferta a American es estructural, no de monto. A American se le ofrecían cinco millones fijos: cobraba operara bien o mal. Con Gol, el apoyo era eventual, condicionado y verificable. Si la ruta era rentable, el Estado no pagaba ni un dólar.
El techo de USD 3,6 millones que circuló en redes sale de hacer 300.000 por 12 meses. Pero ese cálculo asume que la ruta perdería plata todos los meses del año al máximo posible. En la práctica, el pago real dependía de lo que efectivamente perdiera la operación, sujeto a auditoría.
Pagar a aerolíneas para abrir rutas no es invento paraguayo
Acá vale la pena bajar un dato que no suele aparecer en este tipo de noticias: los apoyos financieros a aerolíneas para que abran rutas nuevas son práctica común en todo el mundo.
El propio Leite cita el caso de Air Europa, que en su momento recibió apoyo de gobiernos hasta que sus rutas se volvieron rentables. Pero hay decenas de ejemplos más. Gobiernos regionales en España, Estados Unidos, Colombia, Brasil y Australia han usado este tipo de incentivos durante décadas. La lógica es simple: una ruta aérea nueva tarda en madurar, los costos fijos son altísimos al inicio, y mientras la demanda no se consolida la aerolínea pierde plata. Sin un apoyo de transición, ninguna empresa privada arranca una ruta nueva a un destino sin tráfico probado.
El nombre técnico que se usa en aviación comercial es "minimum revenue guarantee" o garantía mínima de ingresos. Aeropuertos secundarios estadounidenses lo usan rutinariamente para atraer vuelos de bajo costo. Comunidades autónomas españolas lo aplicaron durante años para atraer turismo. Brasil lo usó para conectar regiones del interior.
No es algo exótico. Es una herramienta estándar de política aeronáutica.
Y hasta trasladando lo mismo a otras industrias, el estado tambien subcidia otras areas como el de Telefonía Celular, en donde las operadoras no ven como algo rentable llegar a cierta población, pero ciertas ciudades se quedan sin servicios por culpa de que no cierran los numeros, por esto en diferentes paises el estado apalanca esta primera inversión para beneficio de toda la población, con diferentes metodos.
El acuerdo no se concretó
Pese a que el esquema con Gol era más conveniente para el Estado que el ofrecido a American, la ruta no se abrió.
Leite explica en su aclaración que tras la aceptación del presidente Peña en Mburuvicha Róga, ante la directiva de Gol, las tareas de concreción quedaron primero a cargo de la ministra Marianna Saldívar, de la Unidad de Gestión de la Presidencia, y posteriormente de la ministra Angie Duarte. El embajador escribe textualmente que esas gestiones "evidentemente no fructificaron".
En su comunicado, Leite menciona un factor externo que pudo haber influido: la suba reciente del precio del combustible, que cambia drásticamente los números de cualquier ruta aérea de larga distancia. Asunción-Miami son más de 6.000 kilómetros y unas ocho horas de vuelo. El combustible representa el principal costo variable de una aerolínea.
Lo que no quedó claro en la aclaración es qué pasó exactamente en la etapa de cierre. Tampoco si Gol pidió cambiar condiciones, si fue una decisión estratégica de la aerolínea, o si fueron factores administrativos del lado paraguayo.
Por qué importa esta noticia
Tres motivos.
Primero, transparencia sobre cómo se negocia con privados internacionales. El comunicado del embajador puso sobre la mesa información que el público no tenía: que hubo una negociación previa con American Airlines, que el techo con Gol era condicional, y que existían cláusulas de control. En un país acostumbrado a las versiones a medias, tener los números completos sobre la mesa cambia la conversación.
Segundo, conectividad aérea con Estados Unidos es un tema económico real. Hay más de medio millón de paraguayos viviendo en EE.UU. Hay ejecutivos, estudiantes, familias divididas. Hoy ir a Miami requiere escala obligatoria en Panamá, San Pablo o Lima, con costos altos y tiempos largos. Un vuelo directo no es un lujo simbólico: es infraestructura económica, además es una limitación para que empresarios lleguen con más facilidad a la hora de realizar inversiones.
Tercero, define un debate público pendiente. ¿Está bien que el Estado paraguayo subsidie a aerolíneas internacionales? ¿Hasta cuánto? ¿Con qué controles? Si estas practicas son comúnes se debería ser transparente con respecto a esto.
Análisis crítico
La aclaración de Leite es técnicamente sólida y aporta información concreta. Pero deja preguntas legítimas abiertas que merecen respuesta pública.
¿Qué pasó en la fase de cierre? El embajador dice que las gestiones quedaron en manos de dos ministras y "no fructificaron". Esa es una explicación incompleta para un proyecto que el propio gobierno había anunciado como inminente. ¿Que pasó? ¿Se está retomando con otra aerolínea? Justo a un mes de que arranca el mundial y Paraguay participa en el en EEUU.
¿Qué viene ahora? Si Paraguay quiere conectividad directa con Estados Unidos, el gobierno tiene que decir cuál es el plan B. Copa, LATAM, Avianca, una vuelta a American Airlines, o esperar el momento de mercado. El comunicado de Leite cierra un capítulo pero no abre el siguiente.
Estas preguntas no son ataques ni al gobierno ni al embajador.
Son las preguntas que cualquier ciudadano paraguayo se merece que el gobierno responda.
Antecedentes
Paraguay tuvo vuelo directo a Miami operado por American Airlines entre 2009 y 2019. La ruta se canceló por baja rentabilidad combinada con problemas de capacidad operativa en el Silvio Pettirossi.
Desde entonces, recuperar la conectividad directa con Estados Unidos fue un objetivo declarado de sucesivos gobiernos. En 2025 hubo un avance técnico clave: la TSA estadounidense (Administración de Seguridad en el Transporte) certificó que el aeropuerto Silvio Pettirossi cumple las condiciones de seguridad para operar vuelos directos al país norteamericano. Eso destrabó el camino regulatorio.
Pero la viabilidad regulatoria no es lo mismo que la viabilidad comercial. Para que una aerolínea decida operar la ruta, los números tienen que cerrarle. Y ahí es donde aparecen los esquemas de apoyo financiero estatal.
En febrero de 2026, el gobierno anunció con bombos y platillos el acuerdo con Gol, con reunión en Mburuvicha Róga incluida. Tres meses después, ese acuerdo no se concretó.
Situación actual
Hoy, 13 de mayo de 2026, Paraguay sigue sin vuelo directo a Estados Unidos.
El embajador Gustavo Leite publicó su aclaración detallada sobre la negociación a raíz de publicaciones falsad. El gobierno no ha emitido un comunicado oficial sobre los próximos pasos en materia de conectividad aérea. Las ministras mencionadas en el comunicado, Saldívar y Duarte, no se han pronunciado públicamente sobre el tema.
Lo que esperamos que pase
El gobierno comunica un plan claro de conectividad aérea con Estados Unidos. Eso incluye decir qué aerolínea está en la mira ahora, en qué etapa está la conversación y bajo qué condiciones. Si Paraguay quiere consolidarse como destino regional y aprovechar la diáspora paraguaya en EE.UU., necesita esa ruta abierta antes de que cierre la oportunidad. lastimosamente ya no llegamos para los partidos del Mundial 2026 de EEUU.
Lo que no debe pasar
Que esta historia quede como un episodio cerrado sin lecciones aprendidas. Si la negociación con Gol se cayó, alguien tiene que explicar por qué? Si las gestiones de las dos ministras encargadas fallaron, eso es un dato relevante, o si recibieron una contraorden. Y si Paraguay va a seguir intentando atraer aerolíneas con esquemas de compensación, esos esquemas deberían ser los más beneficiosos posibles.
Conclusión
La aclaración del embajador Leite muestra algo que no suele verse en la política paraguaya: un funcionario poniendo sobre la mesa los detalles concretos de una negociación, con números, mecanismos y responsabilidades, cosa que muchas veces, no se cuenta, no se explica y queda en la nada.
El esquema con Gol era técnicamente bueno para el Estado. Mejor que el que se le había ofrecido antes a American Airlines. Condicional, verificable y acotado en el tiempo. Eso no es defensa: es lo que dicen los números.
La pregunta de fondo sigue abierta: ¿por qué Paraguay no logra cerrar una ruta directa con Estados Unidos pese a tener voluntad política, certificación técnica del aeropuerto y disposición a invertir en incentivos? Esa respuesta vale más que cualquier polémica de redes.
Mientras tanto, los paraguayos iran ver a la albirroja con esas escalas incomodas.

