¿Qué pasó? La FIFA estrenó una regla que expulsa por taparse la boca y dejó a Paraguay sin Almirón ni Chipi Vera.
¿Quién está involucrado? La FIFA, el árbitro Iván Barton, el capitán Miguel Almirón y el relator Jorge "Chipi" Vera.
¿Por qué importa? Una norma nueva castiga a Paraguay en el peor momento, mientras a otros los dejan pasar.
El gesto que vació el banderín
Era el minuto 45+3 contra Turquía. Paraguay ganaba 1-0 con el gol más rápido del Mundial, de Matías Galarza Fonda a los 64 segundos. En una de las tantas escaramuzas del primer tiempo, Miguel Almirón se tapó la boca para hablarle al turco Mert Müldür. El defensor corrió a marcárselo al árbitro. El salvadoreño Iván Barton fue al VAR, miró la jugada y, sin saber qué se había dicho, mostró la roja directa.
Almirón se convirtió en el primer jugador expulsado en la historia de los Mundiales por taparse la boca. Paraguay terminó el partido con diez y aguantó el 1-0 más de cincuenta minutos, con un Gustavo Gómez imperial y un Orlando Gill agigantado bajo los palos.
Una regla nacida de un caso que terminó sin condena
La norma se conoce como "Ley Vinicius" o "Ley Prestianni". La IFAB la aprobó en una reunión extraordinaria en Vancouver en abril, a pedido expreso de Gianni Infantino, y prohíbe taparse la boca al hablar con un rival. El argumento oficial: frenar los insultos racistas ocultos a la cámara.
El detalle que casi nadie subraya: el caso que la inspiró terminó sin sanción por racismo. En febrero, Vinicius denunció a Gianluca Prestianni por un supuesto insulto racista tapándose la boca en un Benfica-Real Madrid. La UEFA investigó y no encontró pruebas de racismo. Lo suspendió tres partidos, pero por expresiones homofóbicas. De un caso que nunca se probó como racista nació la regla que hoy le cuesta el capitán a Paraguay.
Chipi, el segundo damnificado
La roja a Almirón hizo estallar a Jorge "Chipi" Vera al aire, en plena transmisión de ABC. Trató de ladrones a Barton, a la FIFA y a Infantino, y los acusó de matar al fútbol. La FIFA le revocó la credencial de forma definitiva por todo el torneo: no puede cubrir el Mundial ni dentro ni fuera de los estadios.
Vera reconoció el exceso y pidió disculpas en un video. Dijo que lo que hizo estuvo mal y que perder el control nunca se justifica. El grupo ABC acató la medida pero la calificó de "extrema y manifiestamente desproporcionada" para una falta primaria reconocida al instante. La dirección jurídica del medio reveló un dato grueso: la FIFA fundamentó el castigo apoyándose en dos leyes paraguayas, el Código de la Niñez y la Ley de Prevención de la Violencia en el Fútbol, porque la radio emisora está en territorio nacional.
Bellingham y la vara que se mueve
Acá está el golpe que no tiene respuesta. Días después, el inglés Jude Bellingham repitió exactamente el mismo gesto que le costó la expulsión a Almirón. El árbitro no lo sancionó. Mismo gesto, una figura inglesa, cero tarjeta. La misma FIFA que fulminó a un paraguayo dejó pasar a un europeo por la idéntica acción. La regla, recién parida, ya se aplica con una vara para unos y otra para otros.
La reacción paraguaya
La indignación cruzó todos los sectores. Desde su banca en el Senado, el colorado Colym Soroka bancó a Vera y disparó sin filtro: «El árbitro es un hijo de puta». José Luis Chilavert le mandó su solidaridad pública a Chipi y habló de "reglas amaneradas que desnaturalizan el fútbol". El Sindicato de Periodistas del Paraguay calificó la sanción de "vergonzosa censura" y "precedente peligroso". El Círculo de Periodistas Deportivos sesionó de urgencia y pidió por unanimidad la revisión del castigo. Hasta Gustavo Alfaro, medido en la conferencia, soltó que "estamos jugando un deporte nuevo" y que algunas cosas se penan con rigor excesivo.
POR QUÉ IMPORTA ESTA NOTICIA
Para el hincha, el golpe es directo al bolsillo emocional: Paraguay enfrenta a Australia el partido más importante en años sin su capitán, suspendido por un gesto, y sin el relator con el que media generación creció escuchando fútbol. La fiesta quedó condicionada por una norma de escritorio.
Para el periodismo, el caso abre un debate que excede al deporte. Una organización privada con sede en Suiza le aplica a un comunicador paraguayo, dentro de su propio país, una sanción que los gremios consideran censura. Si funciona como antecedente, mañana le toca a cualquiera.
Para la política, el dato es revelador: un senador llevó el tema al recinto y le habló de igual a igual a la FIFA. Pocas cosas mueven al Paraguay institucional tan rápido como tocarle la selección.
ANÁLISIS CRÍTICO
Seamos justos con los hechos. Chipi se pasó, putó al aire y lo reconoció. Barton, en lo estrictamente reglamentario, aplicó una regla que existe y que se sabía vigente. Nada de eso está en discusión.
Lo que sí está en discusión es la proporción y la coherencia. Sancionar a un periodista que ya había pedido disculpas, durante todo un torneo, es una respuesta de exterminio para una falta primaria. Y aplicar la regla a Almirón mientras se la perdona a Bellingham por el mismo gesto desnuda que la norma no protege a nadie de manera pareja: castiga según quién esté del otro lado. Una regla que nació de un caso que nunca se probó como racista, que se aplica con doble vara y que se usa para retirar credenciales de prensa, tiene un problema de origen y de ejecución. No hace falta inventar nada para verlo.
ANTECEDENTES
El origen está en el Benfica-Real Madrid de febrero, en la denuncia de Vinicius contra Prestianni. La UEFA no halló racismo y sancionó por otra vía. Sobre ese episodio, Infantino impulsó la nueva norma, aprobada por la IFAB en Vancouver en abril y estrenada en este Mundial. Almirón fue su primera víctima mundialista. El antecedente inmediato del caso Chipi es el propio exabrupto al aire del 19 de junio y la revocación notificada por la FIFA al grupo ABC.
SITUACIÓN ACTUAL
Al cierre de esta edición, la suspensión de Almirón está confirmada por el Comité Disciplinario y no admite apelación: se pierde el cierre del Grupo D ante Australia. La credencial de Chipi sigue revocada; ABC presentó un recurso de revisión con pocas chances. Los gremios mantienen sus pronunciamientos y el caso ya llegó al Senado. La Albirroja se juega la clasificación a dieciseisavos esta misma jornada, obligada a ganar.
QUÉ PUEDE PASAR
Lo que esperamos que pase: que la presión gremial y mediática obligue a la FIFA a revisar al menos la desproporción contra Vera, y que el debate sobre la aplicación dispar de la regla obligue al organismo a aclarar criterios. Y, en la cancha, que Paraguay convierta la bronca en combustible y se clasifique pese a jugar sin su capitán.
Lo que no debe pasar: que el caso siente jurisprudencia y que retirar credenciales de prensa se vuelva una herramienta normal de disciplina deportiva. Que la doble vara Almirón-Bellingham quede sin explicación y se naturalice. Y que Paraguay pague en el marcador la ausencia de su mejor hombre por un gesto de potrero.
CONCLUSIÓN
La FIFA quiso silenciar gestos y terminó haciendo ruido en todo Paraguay. Una regla nacida para combatir el racismo, que jamás se probó en su caso de origen, se estrenó dejando al país sin capitán y sin relator, mientras a otros los deja seguir jugando. El fútbol que prometía proteger es, justamente, el que está perdiendo la esencia que tanto dicen cuidar. La pregunta queda abierta: ¿la regla protege al fútbol, o protege a la FIFA de que le digan las verdades en la cara?
Fuentes consultadas (formato corto)
- ABC Color — revocación, comunicado ABC, juristas Coll y Santagada, gesto Bellingham (22-25 jun 2026) · 🔗 abc.com.py
- Diario HOY — las dos leyes paraguayas usadas por FIFA (23 jun) · 🔗 hoy.com.py
- Extra — solidaridad Chilavert y Roberto Pérez (jun 2026) · 🔗 extra.com.py
- OviedoPress — SPP, Santiago Ortiz "precedente peligroso" (24 jun) · 🔗 oviedopress.com
- La Nación (AR) — origen Ley Prestianni, dichos de Infantino y Alfaro (20 jun) · 🔗 lanacion.com.ar
- Infobae — caso Vinicius-Prestianni, fallo UEFA sin racismo (20 jun) · 🔗 infobae.com
- Semana — sanción confirmada a Almirón, no apelable (23 jun) · 🔗 semana.com
- Video Senado vía Última Hora — declaración Colym Soroka (verificado por dirección editorial)

