Contexto:
Lo que el régimen vendió como la "Tarea Ordenamiento" terminó siendo el certificado de defunción de la economía cubana. Con una infraestructura eléctrica que supera los 40 años de antigüedad y sin divisas para comprar combustible, la isla ha pasado de ser el "faro de América" a una mancha oscura en el satélite. El colapso total del Sistema Eléctrico Nacional en octubre de 2024 no fue un accidente, sino el síntoma de un cuerpo estatal con muerte cerebral.
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Cuba está sumida en una profunda y persistente crisis económica, energética y social que ha generado un aumento significativo de las protestas a lo largo de 2024 y 2025. La situación se caracteriza por una prolongada recesión, escasez generalizada, alta inflación y un deterioro palpable de las condiciones de vida, lo que ha provocado un creciente descontento social.
Situación Económica (2024-2025): La economía cubana atraviesa su peor momento desde la disolución de la Unión Soviética en 1991. Se ha registrado una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) por varios años consecutivos, con estimaciones de caídas del 2.0% en 2023, 1.1% en 2024 y una posible disminución del 1.5% o incluso más en 2025. El gobierno cubano ha reconocido una evolución económica negativa en 2024 y no muestra optimismo para 2025.
Los factores clave de esta crisis incluyen la severa falta de divisas, la escasez crónica de combustible y una drástica caída del turismo, que disminuyó un 17.8% en 2025 en comparación con 2024, alcanzando el peor registro desde 2002. Esta situación ha acentuado la desigualdad, creando una brecha cada vez mayor entre quienes tienen acceso a moneda extranjera y aquellos que dependen únicamente de los ingresos en moneda local. Las estrategias de supervivencia de los ciudadanos incluyen el desarrollo de pequeños negocios, el uso de remesas y la participación en mercados paralelos. El gobierno cubano atribuye la crisis al embargo estadounidense, que se intensificó con la inclusión de Cuba en la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo en 2021.
Crisis Energética (2024-2025): La situación energética es crítica, marcada por interrupciones y apagones eléctricos severos y persistentes en 2024 y 2025. En febrero de 2024, casi la mitad del país se vio afectada por cortes de energía, y en octubre de 2024 se produjo un apagón a nivel nacional debido a la falla de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras. Los apagones han continuado en 2025 debido a fallas mecánicas, condiciones climáticas adversas y la escasez de combustible y piezas de repuesto.
Estos cortes han tenido un impacto devastador, provocando el cierre de servicios, afectando el bombeo de agua, la refrigeración de alimentos y medicamentos, y paralizando la producción. La crisis energética se debe a la falta de divisas para importar combustible y a la obsolescencia de la infraestructura termoeléctrica, con muchas plantas superando los 40 años de antigüedad y con un mantenimiento deficiente. Cuba importa dos tercios de su energía, y la producción nacional solo cubre una fracción de la demanda diaria. Expertos advirtieron en enero de 2026 sobre una "grave crisis" en pocas semanas si no se recibía más petróleo o combustible.
Protestas (2024-2025): El descontento ha escalado en protestas generalizadas. En marzo de 2024, se registraron manifestaciones importantes, principalmente en Santiago de Cuba, impulsadas por la escasez de alimentos y los apagones. Las protestas se reavivaron en octubre de 2024 tras el apagón total. En 2025, Cuba contabilizó un récord de 11,268 protestas, denuncias y declaraciones críticas, lo que representa un aumento del 25% respecto a 2024.
Los principales motivos de estas manifestaciones incluyen la inseguridad alimentaria, la inflación, los continuos apagones, el deterioro de las condiciones de vida y el aumento de los costos de internet. Algunas protestas han llegado a pedir abiertamente un cambio de gobierno. Las autoridades cubanas han respondido con represión, detenciones arbitrarias, acoso, intimidación y cierres parciales de internet y redes móviles.
Opiniones y Sentimiento en Redes Sociales (Twitter): Aunque no se dispone de un análisis directo de "opiniones de Twitter", los informes y artículos reflejan un sentimiento generalizado de "cansancio social", con familias fragmentadas por la migración y jóvenes sin perspectivas de futuro en la isla. La escasez se ha normalizado como parte del día a día, y la crisis ya no se percibe como transitoria, sino como un estado permanente.
Las redes sociales, incluyendo plataformas como X (anteriormente Twitter), han servido como un espacio para la expresión del descontento y la documentación de eventos. Por ejemplo, un economista cubano comentó en X sobre la caída del turismo en 2025, y los informes sobre la inseguridad pública de 2025 verificaron hechos a partir de publicaciones en redes sociales. El informe del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) sobre las protestas de 2025 incluye la categoría "Desafíos al Estado policial", que engloba acciones como cacerolazos y bloqueos de calles, a menudo difundidos a través de plataformas digitales. Asimismo, se ha reportado la interrogación de figuras religiosas por expresar opiniones críticas sobre la falta de libertades y la grave crisis económica. El gobierno, por su parte, denuncia una agresividad imperialista incrementada que busca asfixiar económicamente a la isla y desestabilizarla, refiriéndose a comentarios y acciones del ex-presidente Trump que han sido ampliamente discutidos en redes sociales.

