Qué pasó? El 16 de abril de 2026, la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (FEPRINCO) presentó un manifiesto público con reconocimiento de logros y diez reclamos estructurales al Gobierno, al Congreso y al Poder Judicial.
Quién está involucrado? El Ejecutivo de Santiago Peña, el Congreso (mayoría cartista), el Poder Judicial, los Senadores Beto Ovelar y Raul Latorre que permitieron la caida de la ley que cortaba de raiz el problema de la caja fiscal, con tal de mantener sus privilegios en la caja VIP aparentemente!
Otro senador con título falso: Hernán Rivas.
El Presidente de IPS, Dr. Jorge Britez con muy mal manejo en IPS
La ministra de Salud Teresa Barán
Y el EX Ministro de Economia Carlos Fernandez Valdovinos
Rafael Filizzola, Eduardo Nakayama, Lilian Samaniego, están en la joda, quieren que las empresas le regalen un día más a las personas que están de cumpleaños, alguna ley más estupida?
Y de paso, todos los congresistas que se dejaron manejar por los "populistas" Beto Ovelar y Latorre
Por qué importa? Porque por primera vez en mucho tiempo, un gremio empresarial paraguayo habla con claridad sobre lo que el resto de los medios prefiere no contar. Y los datos verificables le dan la razón.
Lo que realmente dijo FEPRINCO (y lo que se animó a decir con elegancia)
El sector empresarial paraguayo leyó un manifiesto que arrancó elogiando al Gobierno. Control de penitenciarías, acuerdo con la Unión Europea, creación de la DNIT, de DINAVISA, del Registro Único Nacional, de la Superintendencia de Jubilaciones. Todos logros reales, todos verificados, todos celebrados sin reservas durante los primeros dos minutos del discurso.
Después vino la parte que se esperaba: el sector privado, ese que suele hablar en susurros y comunicados tibios, se plantó frente a los tres poderes del Estado y empezó a enumerar lo que ningún canal de televisión nacional tiene apetito de decir.
Habló de prebendarismo galopante. Habló de heladas aguas del cálculo egoísta. Habló de corrupción visible y ofensiva. Habló del escandaloso proceso que deja impune una investigación de título falso de un representante electo del Senado sin dar el nombre pero apuntando con cirugía. Habló del parche legal con que el Congreso dilató la reforma fiscal. Habló de caramelos políticos y populismo parlamentario.
Y hasta dijo: "Es impensable que, a los pies de la revolución de la Inteligencia Artificial, no tengamos recetas electrónicas ni gestión de medicamentos digitalizada."
Ahí empezó la radiografía del Estado paraguayo a mediados de abril de 2026.
Los tres poderes bajo fuego
El documento no atacó a un ministro puntual ni a un legislador aislado. Atacó el diseño institucional completo.
Al Poder Ejecutivo le reclamó un presupuesto construido sobre un tipo de cambio irreal, una crisis del IPS de dimensiones históricas, el manejo de la tarifa eléctrica sin criterio técnico, y la incapacidad para pagar a proveedores mientras el Ministro de Economía —Carlos Fernández Valdovinos— anunciaba una "economía de guerra" y renunciaba trece días después de haber promulgado la reforma jubilatoria.
Al Poder Legislativo le reclamó blindar a sus propios privilegios mientras ajustaba a docentes, militares y policías. Le reclamó aprobar un parche cosmético para la Caja Fiscal y postergar cuatro veces —cuatro— el tratamiento de su propia Caja Parlamentaria. Le reclamó discutir días libres por cumpleaños mientras los hospitales del IPS no tienen paracetamol.
Al Poder Judicial le reclamó convalidar impunidades con fallos que dejan prescribir causas por título falso contra senadores en funciones. Un sistema que se protege a sí mismo con jueces que firman el sobreseimiento un día antes de jubilarse, pero este es tan solo un caso de los miles que hay!
Y a la clase política en general —sin distinción de color ni de bancada— le reclamó haber convertido al Estado paraguayo en una máquina de gasto corriente donde el 56% de los impuestos se van en sueldos públicos que crecen 55% por encima del sector privado.
Los números que el manifiesto no puso pero dan la razón a cada palabra
FEPRINCO habló en conceptos. Los datos públicos hablan en números, y son peores.
La Caja Fiscal, reformada con aplausos del oficialismo el 18 de marzo de 2026, acumuló USD 103 millones más de déficit en los tres meses posteriores a la promulgación. Ese es el tamaño real del "parche" que FEPRINCO denunció: no solo no cerró el agujero, lo agrandó. El ministro que la impulsó —Fernández Valdovinos— renunció trece días después de firmarla, tras reconocer una "economía de guerra" por caída abrupta de recaudación. Fue reemplazado por Juan José Galeano Paredes, que hereda una bomba de tiempo.
El Presupuesto General de la Nación 2026 fue construido sobre una proyección de dólar a G. 7.881. El dólar real cotiza a G. 6.500. El desfase: USD 600 millones. El propio Fernández Valdovinos reconoció que desde agosto de 2025 ya veía la apreciación del guaraní, pero el presupuesto se envió igual con el número que permitía cerrar los papeles. Eso no es imprevisión: es sub-proyección deliberada.
La Caja Parlamentaria —esa que FEPRINCO mencionó explícitamente como "burbuja de privilegios injustos"— tiene 125 aportantes para 284 jubilados. Un grupo de 85 ex-senadores y ex-diputados accedió al beneficio con un solo periodo de cinco años de aporte. Viudos y viudas siguen cobrando 25% de la pensión del fallecido. El Senado postergó cuatro veces el tratamiento de su propia reforma. El 15 de abril, el cartismo rompió el quórum para no votar. El presidente del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, se burló en voz alta: "huyeron como ratas".
La brecha salarial público-privado pasó del 45% al 56% en dos años. Los empleados estatales ganan en promedio G. 4.907.700 mensuales contra G. 3.138.900 del sector privado. Por hora, más del doble: G. 32.841 vs G. 15.155. Y mientras tanto, el Estado usa deuda externa —bonos soberanos— para pagar sueldos corrientes, violando la Ley de Responsabilidad Fiscal que el propio Estado promulgó.
Paraguay tiene 300.000 funcionarios públicos en un país de 7 millones. Uno cada 23 habitantes. El gasto en servicios personales creció 733% entre 2000 y 2022. El 56% de todos los impuestos recaudados se van en sueldos del Estado.
Y a todo eso hay que sumarle otro número: USD 1.000 millones de deuda que el Estado paraguayo tiene con sus propios proveedores —farmacéuticas, constructoras, alimentación escolar—. Una parte es con el IPS. Otra con el Ministerio de Salud Pública. Otra con el MOPC. Todo junto: un Estado que recauda más que nunca y no paga.
El IPS: la frase más potente del manifiesto y el escándalo que mata gente
Es el momento de volver a la frase. La del búho. La que FEPRINCO tiró al final del documento como si fuera un reclamo más y en realidad es la radiografía más precisa del atraso paraguayo:
"Es impensable que, a los pies de la revolución de la Inteligencia Artificial, no tengamos recetas electrónicas ni gestión de medicamentos digitalizada, tanto en el IPS como en el sistema de salud pública."
En marzo de 2026, el IPS tenía 154 medicamentos en stock cero, de los cuales 102 son considerados urgentes. Para pacientes oncológicos, cardíacos, diabéticos, trasplantados, pacientes de terapia intensiva. Trabajadores que aportan mensualmente y compran su medicación en la farmacia de barrio.
El IPS debe USD 323 millones a farmacéuticas. El Ministerio de Salud Pública debe otros USD 637 millones. Total: casi mil millones de dólares. El Estado paraguayo, simultáneamente, le debe al IPS USD 641 millones. Es un nudo circular: el Estado no paga al IPS, el IPS no paga a las farmacéuticas, las farmacéuticas dejan de proveer, los asegurados no reciben medicamentos, y el aportante paga dos veces: el aporte mensual y la medicina de su bolsillo.
En febrero de 2026, un asegurado llamado Braulio Vázquez murió porque el angiógrafo del IPS no tenía mantenimiento. Un equipo biomédico esencial para cateterismo cardíaco, fuera de servicio, sin reemplazo, sin alerta temprana. Un sistema con trazabilidad digital habría detectado el deterioro del equipo con semanas de anticipación. Paraguay no lo tiene.
Argentina, en plena crisis macroeconómica, tiene receta electrónica obligatoria desde enero de 2025. Brasil la tiene desde 2021. Chile desde 2020. Uruguay desde 2022. Hasta Ecuador implementó sistemas integrados de historia clínica digital. Paraguay, con doble grado de inversión y bonos colocados en Wall Street, sigue con recetas de papel en centros donde no hay paracetamol.
El análisis del senador Rafael Filizzola es demoledor: "El pago de deuda representa menos del 5% del presupuesto de salud proyectado para 2026. Esto significa que el desabastecimiento no obedece únicamente a restricciones de caja, sino también a fallas graves de planificación, priorización y ejecución del gasto."
Hay plata. Lo que falta es decisión política. Un sistema integrado de receta electrónica + trazabilidad + historia clínica digital costaría aproximadamente USD 15-25 millones de implementación inicial. Menos del 2% de la deuda que el Estado ya tiene con las farmacéuticas. Paraguay tiene desarrolladores, consultoras de IA, talento local capaz de construir ese sistema. Lo que no hay es voluntad de hacerlo.
El detalle que FEPRINCO dejó entre líneas: el caso del título falso
El manifiesto no dio el nombre, pero lo identificó con tal precisión que en Asunción nadie dudó. "Un representante electo del Senado" con "un escandaloso proceso de público conocimiento que deja impune una investigación de título falso".
El nombre es Hernán David Rivas Román, senador colorado del bloque Honor Colorado. La Fiscalía lo acusó de haber presidido el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados —el órgano que juzga a jueces y fiscales— durante más de 20 días con un título de abogado que nunca cursó.
El expediente fiscal es brutal. Rivas dice haber estudiado Derecho en la Universidad Sudamericana, sede Luque, a 352 kilómetros de donde vivía y trabajaba. De los 30 egresados de esa sede, ninguno recuerda haberlo visto en clase. Hay dos versiones contradictorias sobre el tema de su tesis: una dice "robo agravado", otra "reelección". El supuesto decano que firmó su título no figura en los registros del Ministerio de Educación.
El 30 de marzo de 2026, la Cámara de Apelaciones lo sobreseyó definitivamente. Los camaristas Delio Vera Navarro y Bibiana Benítez Faría firmaron el fallo alegando prescripción. Vera Navarro se jubiló el 1 de abril, un día después de firmar.
La fiscala Patricia Sánchez, que impulsó la causa, denunció públicamente amenazas de destitución si insistía. La senadora opositora Yolanda Paredes llamó "monje negro" a la fiscala adjunta Soledad Machuca por cajonear causas políticas. Dos abogados presentaron denuncia formal por prevaricato contra los camaristas que firmaron el sobreseimiento.
Y mientras tanto, Rivas sigue siendo senador. El 15 de abril se reunió con su bancada de Honor Colorado y prometió llevar compañeros de estudio al Senado para probar que sí cursó. Todavía no los trajo.
Eso es lo que FEPRINCO llamó, con elegancia gremial, "degradación institucional que subordina a la Justicia, la ley y el interés general". En criollo: la arquitectura de la impunidad.
El 15 de abril de 2026: un solo día que retrata al Senado entero
Si FEPRINCO necesitaba una foto para su manifiesto, el Senado paraguayo se la dio en bandeja justo el día antes del lanzamiento.
El miércoles 15 de abril, en una sola sesión, la Cámara Alta:
Primero, aprobó en general la "reforma" cosmética de la Caja Parlamentaria —su propia caja de privilegios— manteniendo intactos los beneficios centrales: jubilación con 10 años de aporte, pensiones superiores a G. 30 millones mensuales, retiro de aportes. El senador Javier Zacarías Irún pidió el cierre de debate. La propuesta de eliminación fue rechazada.
Segundo, debatió el caso Hernán Rivas sin tocar su banca. La senadora Lilian Samaniego —del mismo partido del acusado— defendió el sobreseimiento. Otros legisladores exigieron destitución. No hubo votación vinculante.
Tercero, intentó tratar el día libre por cumpleaños para trabajadores. El cartismo abandonó la sala, rompió el quórum, no se votó. El propio presidente del Congreso hizo la broma ya famosa: "huyeron como ratas".
En una sola jornada, el Senado protegió sus jubilaciones VIP, protegió a un senador con título cuestionado, y evitó votar un día libre para trabajadores comunes. Todo eso mientras el IPS no tiene paracetamol, el dólar cotiza 17% más barato de lo que el presupuesto proyectó, y las farmacéuticas amenazan con dejar de proveer medicamentos oncológicos.
Al día siguiente, FEPRINCO lanzó su manifiesto. Y la pregunta que el manifiesto deja flotando no es si el gremio tiene razón. La pregunta es por qué tuvieron que ser los empresarios quienes lo dijeran en voz alta.
Análisis crítico: lo que el manifiesto acierta, lo que suaviza y lo que calla
El documento de FEPRINCO es, sin ambigüedades, técnicamente correcto en ocho de sus diez puntos principales. Los datos públicos verifican cada denuncia: la Caja Fiscal parche, el presupuesto irreal, la brecha salarial público-privado, la crisis del IPS, el atraso digital, el caso Rivas, la protección de privilegios parlamentarios, la demora en implementar leyes ya sancionadas.
En dos puntos el manifiesto se quedó corto. Sobre la tarifa eléctrica, FEPRINCO pidió "criterio técnico sin subsidios" sin mencionar que el golpe recaerá principalmente sobre industria y comercio, es decir, sus propios asociados. Y sobre el "intervencionismo en precios", confundió coordinación comercial voluntaria (tipo "Ofertas Porã") con fijación de precios al estilo argentino. No es lo mismo
Aunque los parlamentarios están hablando constantemente de fijar precios, pero son los Progresistas como Ever Villalba que quiere llamar la atención y no tiene votos.
Antecedentes: cómo llegamos hasta acá
Paraguay vivió entre 2023 y 2025 una especie de primavera macroeconómica. El grado de inversión otorgado por Moody's en julio de 2024 y por Standard & Poor's en diciembre de 2025 confirmó la narrativa oficial: un país que hizo bien los deberes, que consolidó disciplina fiscal, que firmó un acuerdo histórico con la Unión Europea en enero de 2026, que crecía por encima del promedio regional.
Esa narrativa era parcialmente cierta. Paraguay realmente creció. Las reservas internacionales realmente aumentaron. Las calificadoras realmente reconocieron avances institucionales.
Pero debajo de esa foto se acumulaban tensiones que el Gobierno eligió no mostrar. El gasto corriente crecía más rápido que la recaudación. Los sueldos públicos engordaban año tras año bajo criterios políticos. La deuda flotante con proveedores se estiraba. El IPS acumulaba facturas impagas. La informalidad laboral no bajaba del 62%. Y el presupuesto 2026 se construía sobre un tipo de cambio que el propio Ministerio de Economía sabía que era irreal.
Cuando la realidad alcanzó a la narrativa —dólar cayendo, recaudación desacelerándose, farmacéuticas amenazando con dejar de proveer medicamentos oncológicos— el ministro Fernández Valdovinos salió a hablar de "economía de guerra" el 16 de marzo de 2026 y renunció 15 días después. FEPRINCO lanzó su manifiesto exactamente un mes después.
El sector empresarial no habló cuando Moody's dio el grado de inversión. Habló cuando la foto dejó de ocultar la trastienda.
Situación actual
Paraguay entra a la segunda quincena de abril de 2026 con el siguiente panorama:
Gobierno: ministro de Economía interino, "economía de guerra" declarada, deudas con proveedores por USD 1.000 millones sin cronograma claro de pago, PGN desfasado en USD 600 millones.
Congreso: Caja Parlamentaria postergada por quinta vez, senador con causa por título falso en funciones plenas, día libre por cumpleaños bloqueado por ruptura de quórum.
Poder Judicial: fallo de prescripción en el caso Rivas recurrido ante la Corte Suprema, fiscala denunciando amenazas de destitución, jueces denunciados por prevaricato.
IPS: 154 medicamentos en stock cero, USD 323 millones de deuda con farmacéuticas, presidente cuestionado (Jorge Brítez) pero no removido, asegurados comprando medicación de su bolsillo.
Ministerio de Salud: USD 637 millones de deuda adicional, proveedores dejando de presentarse a licitaciones por riesgo de no cobrar.
Sector empresarial: FEPRINCO rompió el silencio. La UIP había anticipado críticas similares. CAPACO y CAVIALPA reclaman pagos por obras paradas. Las farmacéuticas operan con financiamiento bancario para sostener el sistema que el Estado no paga.
Ciudadanía: inflación amenazando con llegar al 10%, carne que subió 18% en un año, endeudamiento familiar con tarjetas que creció 22%, transporte público aún sin reforma implementada, medicamentos que no hay ni en IPS ni en salud pública.
Lo que esperamos que pase
Que la Corte Suprema anule el sobreseimiento de Hernán Rivas y permita llevar la causa a juicio oral.
Que el Senado elimine —no reforme, elimine— la Caja Parlamentaria, tal como proponen Celeste Amarilla, Eduardo Nakayama y Yolanda Paredes desde hace meses.
Que el nuevo ministro de Economía presente al Congreso una reestimación transparente del PGN 2026 con dólar real.
Que el Gobierno anuncie un cronograma concreto de pago a proveedores.
Que se apruebe una ley de receta electrónica obligatoria nacional, como Argentina y Uruguay ya tienen.
Que se active efectivamente el Consejo de Seguridad Social y se designe al Superintendente de Jubilaciones.
Que la reforma del transporte público se reglamente y ejecute en el plazo que prometieron.
Que Jorge Brítez sea reemplazado por alguien con plan de gestión para el IPS, no con operadores políticos.
Y sobre todo, que esta vez la crítica del sector empresarial no se diluya en la próxima conferencia de prensa donde el Gobierno anuncia otra cosa para cambiar la agenda.
Lo que no debe pasar
Que el manifiesto FEPRINCO se convierta en titular de un día y se olvide al siguiente. Que el Congreso vote modificaciones cosméticas más para la Caja Parlamentaria y se dé por satisfecho.
Que el caso Rivas quede firme en la prescripción y genere jurisprudencia para que cualquier funcionario con título cuestionado pueda esperar cinco años y salir impune.
Que el Gobierno responda con una ronda de anuncios tecnológicos sin presupuesto ni cronograma.
Que el IPS siga sumando medicamentos en stock cero mientras el presidente viaja a foros internacionales. Que la próxima "economía de guerra" llegue sin previo aviso porque nadie quiso sincerar los números.
Que el sector empresarial calle nuevamente cuando vuelvan a darle beneficios sectoriales a cambio de silencio.
Y sobre todo, que los 154 medicamentos faltantes en el IPS sigan siendo faltantes dentro de seis meses, sin que nadie pague costo político por ello.
Conclusión
FEPRINCO no inventó nada. Cada palabra del manifiesto está respaldada por datos públicos, expedientes judiciales, informes del propio Ministerio de Economía, notas oficiales del Congreso y reportes de asociaciones de asegurados. El gremio solo tuvo el mérito —y también el cálculo— de ordenar lo que estaba desperdigado en los diarios de los últimos meses y leerlo en voz alta frente a cámaras.
Lo extraordinario no es el contenido del documento. Es que haya sido necesario que un gremio empresarial lo dijera para que saliera en los titulares. Porque cada uno de los diez puntos que FEPRINCO denunció fue reportado previamente —en algunos casos, durante años— por periodistas, asociaciones de pacientes, legisladores opositores, economistas independientes. Pero hasta que no lo dijo la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio, el Gobierno no se dio por aludido.
Esa es la verdadera lección del manifiesto: Paraguay ya no tiene el problema de la ausencia de información. Tiene el problema de quién tiene el peso institucional para que lo que se dice obligue a responder.
Solo se tiene que mirar con atención lo que pasa la próxima semana: qué se vota, qué se posterga, qué se reemplaza, qué se olvida. Porque las reformas que se prometieron ayer y las leyes que se aprobaron anteayer son menos importantes que lo que el Congreso decida hacer el próximo miércoles 22 de abril, cuando vuelva a sesionar.
ESTAREMOS ATENTOS PARA SEÑALAR QUIENES SON LOS CONGRESISTAS QUE NO CUMPLEN EL MANDATO DEL PUEBLO Y ACTUAN SOLO PARA SU BENEFICIO PERSONAL!
Fuentes
- Manifiesto del sector empresarial – FEPRINCO, 16 de abril de 2026.
- ABC Color: cobertura Caja Parlamentaria, caso Hernán Rivas, IPS, economía de guerra.
- Última Hora: crisis del IPS, reforma Caja Fiscal, renuncia Fernández Valdovinos, brecha salarial público-privado.
- La Nación / Nación Media: gestión IPS, informes INE sobre empleo público, acuerdo UE-Mercosur.
- Infobae: ratificación acuerdo Mercosur-UE, renuncia ministerial.
- EFE / SwissInfo: cobertura internacional de la reforma jubilatoria paraguaya.
- AFP / France24: firma del acuerdo UE-Mercosur en Asunción.
- Reuters / Bloomberg Línea: apreciación del guaraní, doble grado de inversión.
- Ministerio de Economía y Finanzas (MEF): SITUFIN enero 2026, proyecciones del PGN 2026.
- Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT): estadísticas de recaudación.
- Instituto Nacional de Estadística (INE): Encuesta Permanente de Hogares, datos de empleo 2024.
- Senado de la República del Paraguay: versiones taquigráficas sesiones marzo-abril 2026.
- Cámara de Diputados: dictámenes Caja Fiscal, Ley de Transporte.
- Desarrollo en Democracia (DENDE) – Observatorio del Gasto Público.
- Poder Judicial – Tribunal de Apelación Penal Segunda Sala: fallos caso Rivas.
- CODEHUPY: informe sistema penitenciario 2024.
- Cifarma, Cripfa, Capime: informes deuda farmacéutica.
- Anaips (Asociación Nacional de Asegurados del IPS): denuncias públicas.

